Bajo el agua con MAVEC: nostalgia, experimentación y desarrollo de personaje
Dos años de producción, un álbum construido entre el bedroom studio y las sesiones en CDMX, y un universo sonoro que se siente como estar bajo el agua. MAVEC nos cuenta cómo pasó de proyecto entre amigos a un dúo que sabe lo que quiere (y lo que ya no).

Hay proyectos que nacen de un plan y otros que nacen de un cuarto con equipo de grabación y amigos con ganas de probar cosas. MAVEC pertenece a los segundos. Lo que en 2017 comenzó como un experimento entre amigos hoy es un dúo regiomontano que prepara su primer álbum, un disco sobre la nostalgia, el coming of age y los sentimientos encontrados.
Ismael Morales y Yasuo Yesaki conforman MAVEC. La historia del proyecto cambió en 2021, cuando Ismael empezó a recurrir de forma habitual al bedroom studio de Yasuo. Tras el aislamiento de la pandemia, sus interacciones se limitaron a sesiones de estudio y de ahí surgió la autoproducción. El proyecto se consolidó como dúo, aunque, como ellos mismos aclaran, hay varias personas que hasta hoy los apoyan y forman parte de lo que están construyendo.
Su música siempre ha vivido en el indie pop, pero con el tiempo se ha ido inclinando hacia tonos más alternativos. Su próximo álbum [nombre] les ha permitido explorar diferentes sonidos y procesos para la producción del mismo, pero también los ha orillado a explorar lados de ellos que seguían sin conocer.
B-Side: ¿En qué se diferencia este nuevo capítulo de lo que veíamos en MAVEC antes?
MAVEC: En muchos sentidos, el sonido se ha transformado de la propuesta original. Desde que comenzamos, hemos ido haciendo fine-tuning de distintas partes del proceso de producción. Por ejemplo, la producción vocal de Yasuo solía ser muy minimalista; ahora, recursos como el autotune, el delay y el vocal stacking tienen una presencia mucho más marcada y forman parte del lenguaje musical del proyecto.
Las letras también cambiaron: se vuelven cada vez más figurativas, dejando espacio a la interpretación. En lo sonoro, la búsqueda de calidez y nostalgia los llevó a incorporar equipo análogo.
"Todo esto responde a una misma búsqueda: darle al proyecto una identidad sonora más definida y explorar nuevas posibilidades sin perder aquello que lo hace nuestro"
Ese universo no lo construyen solos. El disco está poblado de colaboraciones con RPLK, Lorenzzo, Axel Olloqui, Marifer Damián y Rodrigo Guadiana, y en la parte de lanzamientos cuentan con Worldwide Records como aliado. Cada colaboración se siente consistente con este nuevo capítulo de MAVEC y lo que buscan proyectar.
B-Side: ¿Cómo se dieron estas colaboraciones?
MAVEC: Las primeras y algunas próximas son con amistades que hemos hecho dentro del medio, con las que hemos compartido escenario y cuyos proyectos hemos escuchado y disfrutamos. Pero muchas otras se han buscado desde cero con la intención de crear con alguien que admiramos.
Antes de este disco, MAVEC ya había dejado huella con colaboraciones como "MALA" con billymiamor, "fotos" con joelito y "undostres" con Guti Cámara. Cada una dejó algo en su ADN.
MAVEC: Con "MALA" le perdimos el miedo a explorar el género urbano y a experimentar con la voz de Yasuo. No descartamos volver a ese sonido en el futuro; siempre nos ha gustado probar cosas nuevas y tenemos la libertad de producir sin encasillarnos en un género.
Aunque Ismael y Yasuo tienen influencias bastante distintas, durante esta etapa coincidieron en referentes como Gustavo Cerati, Sade, D’Angelo, The Marías y Men I Trust. El resultado es un álbum con recorrido: hay momentos más sintéticos, otros acústicos y algunos que se acercan al indie rock.
"Nos gusta pensar que cada quien puede encontrar algo propio en esas distintas facetas, así como nosotros nos identificamos con los cambios que hemos visto en nosotros a lo largo de la producción del álbum."
No es casualidad que esta etapa se abra con una canción llamada "desarrollo de personaje". Cuando les preguntamos qué dejaron atrás para llegar hasta aquí, la respuesta fue inmediata.
MAVEC: Una parte importante que hemos dejado ir en el proyecto es el cringe. Hay muchas canciones que nunca salieron porque ciertos detalles no nos convencían o sentíamos que podían llegar a expirar.
El álbum nace de un proceso de producción de dos años en el que fueron explorando géneros e identificando los elementos que se fueron imprimiendo entre las canciones. En el camino, además, abrieron espacio a nuevas narrativas: temas que surgen de la reflexión y de la relación con uno mismo, sumados al romance y el desamor que ya habitaban su música. De esa exploración nació el sentimiento “acuático” que hoy es el motif sónico central del disco.
"Cada vez tenemos más claro lo que empata con nosotros y lo que no. Trabajar con otros artistas como lo hicimos también abre nuestra perspectiva y nos permite explorar temáticas y sonidos nuevos dentro de lo que estamos construyendo."

El nuevo MAVEC es, en el fondo, una colección de decisiones: qué conservar, qué experimentar y qué dejar ir. Con un álbum en camino, un puñado de sencillos ya disponibles y un universo que se expande con cada colaboración, el dúo regiomontano invita a sumergirse en una atmósfera donde la nostalgia se siente cálida, envolvente y, sobre todo, propia.




Comentarios